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50 Sombras de Grey ha causado furor en las mujeres… Y en los hombres también.


50 Sombras de Grey ha causado furor en las mujeres de todas las edades con ese protagonista tan sensual y oscuro…

El libro más caliente del año, llamado 50 sombras de Grey, escrito por E.L. James le ha dado una vuelta de tuerca al mundo de los libros eróticos, siendo llamado por la audiencia como el “Crepúsculo para adultos”  ya que esta novela nació con un fanfic (Relatos de ficción escritos por fans de películas, novelas, entre otros. En estos relatos  se utilizan los personajes, situaciones y ambientes y se desarrollan nuevos papeles) famosa y aclamada saga Crepúsculo. Este relato llevaba por nombre Masters of Universe (Amos del Universo), donde los personajes principales tenían un tórrido y erótico romance. Esta novela antes de su llegada a las librerías se hizo acreedora de diversos premios literarios por el contenido sexual y polémico del que se habla en ella, aunque siendo fuertemente criticada por diversos profesionales universitarios, entre ellos la profesora de Literatura, April Alliston quien trabaja en la Universidad de Princeton quien dijo:

“La novela sugiere que, incluso en 2012, las mujeres no pueden imaginar como podría desaparecer la desigualdad de géneros. En cambio, persiguen la falsa ilusión de que someterse al genero masculino implicaría obtener a cambio su cuidado y protección.”

Ahora bien, haciendo alusión a lo anterior, el que los libros de literatura erótica contengan escenas en las cuales se representen tabúes sexuales o no, teniendo protagonistas sumisas, no quiere decir con esto que las mujeres imitan todos los actos que realizan las protagonistas de los libros, afectando de esta manera su vida diaria y haciéndolas someterse ante cualquier hombre.

Por otra parte, el contenido erótico conocido como BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo) del que se habla en la novela 50 Sombras de Grey ha causado polémica dentro del género femenino ya que nos plantea la posibilidad de que todas las mujeres de una u otra manera somos sumisas. Es decir, el que seamos o no sumisa, no quiere decir que solo sea en el plano sexual sino en otros planos, tan comunes como el hogar o el trabajo. En la novela, nuestra protagonista, Anastasia Steele es una chica común y corriente como cualquier mujer del mundo que está a punto de graduarse en la carrera de Literatura Inglesa. Una chica sencilla e ingenua, que conoce a Christian Grey, un hombre multimillonario, guapo y con un pasado oscuro, que la llevará a conocer y a explorar su cuerpo y sexualidad, mediante la practica, no tan usual, de la Dominación y Sumisión. En efecto, E.L James dice:

“A las mujeres les gustan las fantasías sexuales porque la parte mas erótica de su cuerpo está dentro de su cabeza”

En referencia a lo anterior, mediante la lectura de este libro la tensión sexual aumenta de poco a poco, embelesándonos y atrayéndonos no soló por lo explícitas que son las escenas, las cuales suelen encantar y que están escritas  de manera fluida y de rápida lectura, si no porque deseamos tener el control que tiene Anastasia sobre Christian, y como bien lo dice la escritora:

“Creo que he destapado algo, porque a todos, en cierto modo, nos gusta tener la fantasía de control ¿Quién no ha pensado, harto de organizar todo, lo agradable que sería que otra persona nos llevara el control?”

Dado a que, muchas veces sucede esto en las parejas casadas, como si no, las mujeres o los hombres se aburren, de que uno u otro lleven la batuta en la relación, y deciden probar otro tipo de cosas, tanto en el ámbito sexual como en el convivir; llegando al caso de utilizar técnicas como la Dominación y la Sumisión. Por definición, la sumisión tiene que ver con la falta de independencia de uno de los integrantes que se va volviendo, paulatinamente, una suerte de “esclavo afectivo” del otro. Hay uno que se arroga el derecho de tomar las decisiones, ya sean de orden económico o existencial. Esto se ve lee en muchas escenas de la novela 50 sombras de Grey indicándole a las lectoras y dándole señales, de que pueden serlo, sin siquiera percatarse. Tal es el caso, que la relación de sumisión se va naturalizando con el tiempo, como si fuera lógico que las cosas funcionaran de esa manera.

De modo que, el sometimiento no necesariamente se da bajo una forma de violencia explícita (gritos, desvalorizaciones, incluso maltrato psicológico y físico). También existen formas sutiles del sometimiento difícilmente detectables por el entorno de la pareja. Por ejemplo, el sometido siente temor a “equivocarse” en una decisión determinada, se siente obligado a consultar todo, sólo se viste de la forma en que sabrá que será aprobado por su pareja, deja de frecuentar a las personas que a su pareja le molestan, teme contradecirlo y rara vez se anima a manifestar su desacuerdo, cuestión que claramente nos explica la protagonista durante la lectura, donde en cualquier oportunidad desafía a su querido y oscuro Christian, quien trae consigo un pasado para nada alentador y de donde salen sus 50 sombras del titulo, aclarándolo un poco cuando le dice a Anastasia:

“Obtendré un gran placer, incluso una gran alegría, si te sometes. Cuanto más te sometas, mayor será mi alegría. La ecuación es muy sencilla.”

Añadiendo a esto, el que un hombre sienta placer sometiéndonos es algo muy común en la sociedad actual. Para no ir muy lejos, cuando nuestros jefes en el trabajo quieren someternos por su poder y sus pensamientos machistas, como “La mujer solo sirve para mantener el hogar y criar a los hijos” comúnmente dicha por los algunos hombres, en casos como estos, hay mujeres que los desafían y se ponen como igual, pero hay quienes no lo hacen, aceptan estas situaciones y se retiran. Otro ejemplo, es la típica ama de casa, que se pasa todo el día limpiando, criando a los hijos y pendiente de que todo esté en orden porque si no el esposo se enfada, ¿Alguna vez has visto este comportamiento en un familiar, amiga o vecina? Si, es lo más probable, este comportamiento es típico en una mujer sumisa.

Para finalizar, el tema central de la novela es mostrarnos la parte real, sensual y erótica de la  Dominación y la Sumisión de la relación de Christian y Anastasia. Cabe destacar, que el uso en la actualidad en las parejas del BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo) es común, aunque siga siendo un tabú y escandalice a muchas personas y autoridades mayormente religiosas. A mi manera de ver las cosas, las mujeres y hombres actuales estamos listos para dejar atrás esos tabúes sexuales y encantados de que la novela 50 Sombras de Grey le haya levantado el polvo al género erótico y traiga al tapete público un tema tan censurado en nuestros días.

“El Bondage, la Dominación, Sumisión y Masoquismo son un arte, no debemos censurarlos. Solo investigarlos y quizás animarnos a probarlo.”
Andrea Lujano

“Saca a tu ama y sumisa, toma el control y déjate controlar.”
Andrea Lujano
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11 comentarios:

  1. Excelente artículo!!! La sumisión es un tabú muy añejo. Sin embargo, lo que los hombres o terapeutas conocen como sumisión, puede ser una simple aceptación de roles para llevar la fiesta en paz. Me consta que adoptando una posición de poco estrés y prácticamente hacer algunas cosas como a la pareja le gusta, se evitan muchos problemas en la relación y es mas fácil que una como mujer y cabeza de familia, pueda hacer realmente lo que quiera.

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  2. Muy interesante tu artículo y muy bien expresado! Te felicito!

    Yo creo que hay que diferenciar que una pareja juegue alguna vez con el BDSM (por auténtico gusto de los dos) y, por otro lado, la sumisión en la vida. Lo peor de este libro es la sumisión en la vida de ellos. Algunas situaciones se ven claramente y otras son más veladas pero hay una peligrosa sumisión de ella a él.

    Como ya te dije en mi blog, lo que más me preocupa en el género romántico es la cantidad de novelas con abuso sexual y maltrato que además son muy aceptadas por las lectoras. Incluso he visto a esos libros calificados con 10 y alabados. Una vez publiqué algo en un foro de novelas románticas y se me lanzaron encima de una forma impresionante. Y te aclaro que era muy suavecito lo que dije, yo hablo de una forma en mi blog y de otra en un foro o grupo. Los comentarios que dejaron eran como para que Freud se diera un festín. Ahí entendías las estadísticas de violencia de género que hay.

    Besos

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  3. Publiqué el link en Facebook y Twitter porque me pareció muy interesante.
    Besos

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